Servi Faxteco - Serving Guindalera For Over 25 Years


“As Frank Sinatra sang ‘I did it my way’” says Angeles of Servi Faxteco, a female powerhouse who started working at the age of just 14 and is set to retire in a couple of years time. She runs the stationery shop alongside her daughter Olga (who has a toddler daughter of her own, who already enjoys organising the pens in her mum and grandmother’s shop!). The two work together as a complimentary team, Angeles is a proud defender of classic, high quality products while Olga is constantly keeping up with the latest trends on social media and is willing to take risks with new concepts, toys and ideas. Olga is also very creative, and frequently decorates the windows of the shop with POSCA pens or other highly decorative techniques.


The shop was opened on c/Martinez Izquierdo in 1995 and is constantly evolving with the times. They still have a fax machine for the rare cases when a client needs to send something but mostly they work with scanning and photocopying requests “You have to be flexible, go where the business goes,” as Angeles says. The recent pandemic means that their star products are currently masks, hand gels and plastic protective store dividers. Arts & crafts products have also sold really well as parents juggle working from home and home-schooling. They also have a free home delivery service in the barrio of Guindalera, happy to accept orders by phone or internet.


The barrio has a special place in their hearts, having lived and worked here for many years (although Olga now lives in the nearby barrio of Prosperidad). “When we opened the shop it was a different time, during the month of May the area around the Plaza de Toros was full of people, who would often meander up and buy from our store. Nowadays people tend to stay in their own neighbourhoods. I remember I used to walk down the Castellana on Sundays with my husband and it was lined with luxurious chalets and palaces but the majority have been ripped down and replaced with a mishmash of styles - it’s such a shame,” Angeles tells me. As she looks towards handing over the business to her daughter, she’s proud of her long history of working in the industry and is aware that change is inevitable. As Olga puts it, “we can’t stay in the past - no one buys fountain pens anymore.”



“Como Frank Sinatra cantaba 'Lo hice a mi manera'”, dice Ángeles de Servi Faxteco, una enérgica mujer, que comenzó a trabajar a la edad de 14 años y se jubilará en un par de años. Dirige la papelería junto con su hija Olga (que tiene una hija pequeña y que ya disfruta organizando los bolígrafos en la tienda de su madre y abuela). Los dos trabajan juntos como un equipo complementario, Ángeles se enorgullece de defender los productos clásicos de alta calidad, mientras que Olga se mantiene constantemente al día con las últimas tendencias en las redes sociales y está dispuesta a correr riesgos con nuevos conceptos, juguetes e ideas. Olga también es muy creativa y frecuentemente decora los escaparates de la tienda con bolígrafos POSCA u otras técnicas muy decorativas.


La tienda se inauguró en la c/Martínez Izquierdo en 1995 y está en constante evolución con los tiempos. Todavía tienen una máquina de fax para los raros casos en que un cliente necesita enviar algo, pero sobre todo trabajan con solicitudes de escaneo y fotocopiado. "Tienes que ser flexible, ir a donde vaya el negocio", como dice Ángeles. La reciente pandemia hace que sus productos estrella sean actualmente máscarillas, geles para manos y separadores de plástico de protección para tiendas. Los productos de arte y manualidades también se han vendido muy bien, ya que los padres hacen malabares con el trabajo desde casa y la educación en casa. También tienen un servicio de entrega a domicilio gratuito en el barrio de Guindalera, felices de aceptar pedidos por teléfono o internet.


El barrio tiene un lugar especial en sus corazones, habiendo vivido y trabajado aquí durante muchos años (aunque Olga ahora vive en el cercano barrio de Prosperidad). “Cuando abrimos la tienda era una época diferente, durante el mes de mayo la zona de la Plaza de Toros estaba llena de gente, que muchas veces se acercaba y compraba en nuestra tienda. Hoy en día la gente tiende a quedarse en sus propios barrios. Recuerdo que solía caminar por la Castellana los domingos con mi marido y estaba llena de lujosos chalets y palacios, pero la mayoría han sido demolidos y reemplazados por una mezcolanza de estilos, es una pena", me dice Ángeles. Mientras espera entregar el negocio a su hija, se enorgullece de su larga trayectoria de trabajo en la industria y es consciente de que el cambio es inevitable. Como dice Olga, "no podemos quedarnos en el pasado, ya nadie compra plumas".



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