Entre Oleos Y Escultura - An Art Studio To Inspire All From Five to 99

Updated: Jan 7



Isabel opened Entre Oleos Y Escultura in 2016 with the idea of just focusing on sculpture however when she saw the spacious, light-filled premises on c/Azcona, she knew that it would be perfect for budding painters too. Together with Laura, who teaches drawing and painting, the two women have created a community of artists whose creativity knows no bounds. “Anyone from five to 99 is welcome here!” Isabel tells me and the classes are brimming with adults flexing their creative muscles in the morning while kids take over the afternoon sessions.



From the strict anti-Covid measures — soles of shoes and backpacks are sprayed with disinfectant on entering along with compulsory hand gel and good ventilation throughout — to the myriad artistic media on offer, the school is a safe environment for everyone. Isabel’s pottery kiln reaches an incredible 928º to ensure that her students’ pieces are finished perfectly. And many of these artworks are displayed along the window sill, interspersed with lush plants, for passersby to see. She says that both pottery and painting has a great effect on those who try it: “Of course art helps mental health. The left side of the brain is the rational part and the right side is creative. When you’re focused on painting or pottery the two sides work together which really bolsters creativity. All the arts are important but I especially rate the creative arts. It helps with depression. Kids who have ADD have had great results with art classes — especially pottery.”



Isabel abrió Entre Óleos Y Escultura en 2016 con la idea de centrarse solo en la escultura, sin embargo, cuando vio el espacioso y luminoso local de la c/Azcona, supo que también sería perfecto para los que querían aprender a pintar. Junto con Laura, quien enseña dibujo y pintura, las dos mujeres han creado una comunidad de artistas cuya creatividad no conoce límites. "¡Cualquiera de cinco a 99 es bienvenido aquí!" Isabel me dice y las clases están llenas de adultos que desarrollan su potencial creativo por la mañana, mientras que los niños llenan las sesiones de la tarde.


Desde las estrictas medidas anti-Covid (las suelas de los zapatos y las mochilas se rocían con desinfectante al ingresar junto con el gel de manos obligatorio y una buena ventilación en todas partes) hasta la miríada de medios artísticos que se ofrecen, la escuela es un entorno seguro para todos. El horno de alfarería de Isabel alcanza unos increíbles 928º para asegurar que las piezas de sus alumnos estén perfectamente acabadas. Y muchas de estas obras de arte se exhiben a lo largo del alféizar de la ventana, intercaladas con plantas, para que los transeúntes las vean. Ella dice que tanto la cerámica como la pintura tienen un gran efecto en quienes la prueban: “Por supuesto que el arte ayuda a la salud mental. El lado izquierdo del cerebro es la parte racional y el lado derecho es creativo. Cuando se concentra en la pintura o la cerámica, los dos lados trabajan juntos, lo que realmente refuerza la creatividad. Todas las artes son importantes, pero yo valoro especialmente las artes creativas. Ayuda con la depresión. Los niños que tienen TDAH han tenido excelentes resultados con las clases de arte, especialmente cerámica ".



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